Sucumbimos al temblor y no solo era tierra, sino al que llegó lleno de radioactividad, pocos lo vieron, pocos observaron la energía salir de entre la tierra, del choque entre las plaquetas terrestres, recuerdo primero que estábamos recostados, cuando sentimos como nos mecía la tierra, creímos que era un arrullo de nuestra madre, uno para que esa noche pudiéramos descansar, cuando volvimos la mirada hacia la ventana, hacia el valle, vimos el resplandor, el signo de que algo empezaba, VIDA, justo como el big bang, ese día vida empezó a crecer, misma que fue negada. Al mismo tiempo, algo debe morir para que algo nuevo nazca, supongo que por eso saliste por la puerta, supongo que nos dimos la oportunidad de que esa energía nos inundara.
Recuerdo que esa noche, nos fuimos a dormir, al calor de nuestro cuerpo, y cuando desperté, la casa estaba vacía, creo que el temblor fue un sueño, uno en el que me perteneciste, uno que duró desde la luna llena mas hermosa que yo haya visto en mi vida, hasta el día en que la tierra se estremeció, parecieron meses, fue solo una noche, cuando desperté, no estaba vacía, no se pude sentir vacío algo que no tuvo nada adentro.